¿Qué me queda por contar?
Tal vez sólo los malditos minutos y las horas de los días que consumen el tedio y la meditación sin sentido,tal vez las marcas que se borrarán de mi piel cuando el tiempo destruya mi carne.
¿Acaso hay otra cosa que contar?
La vida se me escapa y no puedo ni siquiera contar los triunfos que de ella obtuve…
Tal vez sólo quede consolarme con contar las inalcanzables estrellas del cielo, los inasibles granos de arena que se me escapan entre los dedos, los inútiles días que perdí luchando contra la invencible derrota.
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